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martes, 7 de abril de 2020

¡Váyanse al Carajo, Yanquis de Mierda!


Hacemos un alto, por ahora, en las reflexiones que hemos venido realizando en artículos anteriores acerca de nuestra primera vida junto al Comandante Chávez, dada la necesidad de referirnos a la nueva arremetida del gobierno supremacista de Donald Trump contra el Pueblo de Venezuela y sus instituciones; una acción que se inscribe en los permanentes esfuerzos que realiza el decadente imperio norteamericano por tratar de dar al traste con el proyecto de amplias transformaciones que las venezolanas y los venezolanos hemos venido desarrollando desde el año 1999, cuando el líder histórico de la Revolución Bolivariana asumió por vez primera la Presidencia de la República.

jueves, 6 de febrero de 2020

Estados Unidos de Banana



Teniendo en cuenta el deprimente espectáculo televisivo montado el 4 de febrero por Donald Trump para presentar el tradicional discurso sobre el estado de la Unión, tomo prestado para este artículo el título de una extraordinaria novela satírica de la escritora puertorriqueña Giannina Braschi.
Braschi realiza con su ópera prima en inglés lo que puede considerarse el primer gran homenaje de la novela a la inmigración latinocaribeña en Estados Unidos. Utilizando muy creativos recursos literarios disecciona la crisis terminal del imperio yanqui y por eso relaciono su libro con el discurso-espectáculo trumpiano.

sábado, 25 de enero de 2020

No estamos en el vórtice de una tormenta pasajera





No estamos en el vórtice de una tormenta pasajera, ni nos circundan tranquilas aguas sin amenaza alguna, vivimos en el límite entre la paz de nuestras calles y el filo feroz de un huracán terrible. Un ejército de odios se alista, se envalentona y ruge.

Aunque no les asiste la verdad, les acompaña el dinero, las puertas de la fama, la oferta tentadora. Se acomodan en el hombro peludo del gigante y desde arriba aplauden la pisada terrible sobre el pequeño oponente que resiste, hacen espacios en sus cómodas butacas para sumar interesados al convite, a cambio se necesita la blasfemia, el golpe bajo; los espejuelos para ver las manchas, sin la incómoda presencia de la luz.